MICENAS
Poco después de atravesar el portillo de Dervenakia y de entrar
en la Argólide, se encuentra a la izquierda, en una desviación de
la carretera, el emplazamiento de Micenas “rica en oro”. Situada
en una colina de mediana altura (278m) entre otras dos más altas y
escarpadas, Zara y Profeta elías, separadas de la de Micenas por
profundas garantas. Debido a su situación en el extremo
septentrional de la llanura de la Argólide, Micenas podía
controlar la mayor parte de aquella y la principal vía de acceso.
La fuente de Perseo, muy próxima a la ciudadela, aseguraba el
aprovisionamiento de agua y la fértil llanura ofrecía abundants
recursos. Estas condiciones naturales privilegiadas exrlican el
valor estratégico del lugar y que, por tanto, haya sido poblado
desde época muy temprana, en el Neolítico. Micenas comenzó a ser
próspera en el Heládico Reciente (1600-1100 a.C.), período que ha
tomado el nombre de micénico. Todos los mitos relacionados con
Micenas se sitúan en esa época.
La acrópolis de Micenas está rodeada por una muralla de grandes
bloques dispuestos ya en hiladas irregulares de aparejo
pseudo’isodomo, ya en aparejo ciclópeo cuando los bloques, apenas
desbastados, están epilados. El muro más antiguo, construído
hacia 1390 a.C., solamente rodeaba la cumbre de la acrópolis. El círculo
A se hallaba entoces extramuros. En 1250 a.C. se construyó la Purta
de los Leones y los tramos oeste y sur de la muralla, quedando así
englobado el círculo de tumbas; la muralla anterior fue demolida,
salvo el tramo norte. Un poco más tarde, hacia 1200 a.C., una
ampliación del muro nordeste permitió dejar dentro la fuente
subterránea.
La entrada a la acrópolis está situada al este. Se trata de la
Puerta de los Leones, cuyo triángulo de descarga encima del dintel
tiene el más antiguo ejemplo de escultura monumental de Europa; dos
leones afrontados, con cabezas, probablemente de esteatita, hoy
perdidas y rampantes sobre un pilar del que arranca una columna típicamente
mecénica, rematafa por un peculiar ábaco a modo de capitel. Encima
del ábaco pueden distinruirse cuatro discos, interpretados como
representación de la sección de unas vigas. La puerta se cerraba
con dos hojas de madera forradas de brance. Tanto en el dintel como
en el umbral aún pueden verse las oquedades dentro de las cuales
giraban los goznes de las puertas. En los pilares laterals otras
cavidades alojaban la tranca de madera que bloqueaba horizontalmente
los batientes de la puerta.
Después de la Puerta de los Leones, puede verse a la derecha el
Granero, construído bastante terde y que se mantuvo en
funcionamiento hasta la destrucción de la acrópolis. Entre el
granero y la parte interior de la puerta de los Leones había una
escalera que conducía a la ronda de la muralla y d la que sólo se
conserva el pavimento.
El círculo A contiene seis tumbas reales ubicadas en un recinto
circular formado por un parapeto de losas dispuestas verticalmente.
La entrada está al norte. En cada tumba había una estela y los
cuerpos estaban acompañados de ricos ajuares funerarios: máscaras
de óro, con influjos egipcios, y tmbién vasos joyas de óro,
espadas de broncecon empuñadura de óro y marfil, cuchillos con
incrustaciones de óro etc.
Al sur del círculo de tumbas se extienden los restos de
diferentes construcciones de época micénica, conocidos hoy por
nombres como:Casa del vaso de los guerreros, Casa de la rampa, Casa
dl sur, Casa de Chuntas. Al sur se encuentran los restos del Centro
Cultual de Micénas. Desde ahí, en dirección otra vez hacia la
Puerta de los Leones, se encuentra la Gran Rampa, un pronunciado y
estrecho plano inclinado que conducía al palacio; el sendero que se
toma para acceder a esa pampa es moderno. El Palacio de Micénas está
edificado en la cima de la colina, a diferentes niveles. La entrada
estaba situada al noroeste y constaba de un própylon, después de
éste, a la derecha, se accede al patio central del palacio,
recubierto de esteco con decaración policromada; aún pueden
distinguirse huellas del incendio que destruyó la acrópolis. El
lado occidental del patio estaba ocupado por un conjunto de piezas y
el oriental por el mégaron. Esta construcción está formada por un
pórtico, un vestíbulo y una sala, el mégaron propiamente dihco,
el pórtico de la aíthousa o “sala” homérica, abierta al patio
con dos columnas. El pavimento estaba hecho con placas de yeso, a la
derecha un vano daba a la escalera y las habitaciones del servicio;
una puerta de una única hoja la separaba del vestíbulo, con el
suelo también recubierto de estuco pintado enmarcado por placas de
yeso, por una puerta se comunicaba con el mégaron propiamente
dicho. El centro de la sala del trono estaba ocupado por cuatro
columnas que sostenían la techumbre sobre el hogar central
circular, destinado a las paredes estaban estucadas y pintadas. El
trono debía ocupar el centro de la pared sur. Hacia el este pueden
verse las construcciones siguientes: la primera a la derecha es el
Taller de los artistas y artesanos que estaban al servicio del
soberano. La construcción que comunica con este teller formaba
parte del palacio; se trata de la llamada Casa de las columnas,
denominada así por la columnata que rodeaba el patio central. Más
adelante se encuentran las casas
, de las que se desconoce su función, pero
que continuaron siendo utilizadas después del incendio de 1200 a.C.
hasta el abandono definitivo de la acrópolis. La parte oriental de
la muralla es un añadedo de finales del siglo XIII a.C., destinado
a asegurar la comunicación con la cisterna subterránea, construída
en esa misma época. Esta cisterna, que recogía el agua de una
fuente situada 500m. más arriba, es una las realizaciones técnicas
más notables de la época micénica.
Además de la Puerta de los Leones, entrada principal a la acrópolis,
existía otra entrada secundaria al norte, al oeste de la fuente
subterránea. Esta llamada “Puerta Notre” presenta la misma
disposición de elementos que la de los Leones, pero en dimensiones
más reducidas.
Saliendo por la Puerta de los Leones,fuera ya de la acrópolis,hay
una serie de restos prehistóricos, especialmente tumbas de fosa de
los siglos XVII y XVI a. C.,así como tumbas de bóveda y con cámara,
de las que las más antiguas datan de 1500 a.C. aproximadamente.
Esta tumbas de bóveda son llamadas “tesoros” por Pausanias. La
primera de ellas se la ha denominado tumba de los leones, porque está
muy cerca de la Puerta correspondiente. Entre la puerta y el camino
moderno hay otras dos tumbas de bóveda, la de Egisto y la de
Clitemestra. La primera es la más antigua de las de este tipo
abovedado de Micénas y fue construída hacia 1500 a.C.; un largo y
estrecho corredor conduce a la cámara funeraria. La excavación
sistemática ha permitido una mejor comprensión de los detalles de
las técnicas de construcción de estos enterramientos y un mayor
conocimiento de los hábitos funerarios. El conjunto de casas
descubiertas al sur del Círculo B presenta las más espaciosas y
ricas en hallazgos, como las denominadas del Vendedor de aceite, de
los Escudos y de las Esfinges, excavadas por Wace. Todas Fueron
quemadas y abandinadas en el siglo XIII a.C. poco después de su
construcción. Su emplazamiento fue ocupado más tarde por tumbas
geométricas y edificios helenísticos.